Es uno de esos personajes que salen de las áreas poco pobladas a una sociedad que cae en decadencia y su ingenuidad acaba siendo destruida por su propio y excesivo amor.
¿Qué hay de malo en ello? En sí nada. El problema deriva en que no estamos solos ni nos excluimos al 100% de lo externo a nuestro mundo. Está en que hay terceras personas en nuestras vidas que en un principio creemeos que nos importan y luego resulta que no es así.
Lo malo no es amarse demasiado y verse un reflejo, cual Narciso, y sentir que solo vives por y para ti. Lo "malo" está en que otros quieren sentir ese amor que se posee hacia uno mismo, en sus carnes.
La "culpa" de esto creo, que no es ni del sujeto que se deja encandilar por esa belleza ni tampoco de Dorian( el narcisismo). Sino de nuestra capacidad de interrelación, nuestra capacidad de apreciar la belleza, de nuestra necesidad por sentir la necesidad de relacionarnos y tal vez en esta sentir el amor del sujeto ajeno. Es nuestra naturaleza, salvaje, impulsiva, racional... Nos gusta que nos quieran y por una razón desconocida apreciamos lo bello.¿ Y qué es lo bello? Es la parte que más me gusta de la pregunta; la respuesta.
Todo es lo bello y lo horrendo. La subjetividad de cada uno de nosotros a la hora de observar y de interpretar. ¿ Quién me dice a mi que lo más bonito para mis ojos y sentimientos es lo más cruel para ti? Son vaivenes de gustos por los que por esa razón desconocida, el aprecio de lo bello y la perdida de la consciencia para sentirnos envueltos por esa tela, por los que apreciamos la belleza.
Y ¿por qué apreciamos lo que para nosotros es belleza y queremos sentirnos queridos? Pues no lo sé. Yo creo que eso no tiene explicación. Aunque se podría decir que la convivencia entre nosotros y las maneras de relacionarnos durante millones de años han ido generando sentimientos de costumbre y seguridad ante lo que hemos convivido, y con quien hemos compartido.
Tal vez el ir viéndonos poco a poco y día a día hayan ido haciendo a lo largo de nuestra existencia la sensación de reconocimiento. En un principio fortuito y físico, y luego el deseo de que ese reconocimiento sea más permanente hasta el punto de querer entablar lazos más profundos. Nuestra mente, por motivos de los que tampoco tengo respuesta, se plantea si buscar el estimulo que le agrade o dejar que se produzcan más reconocimientos que se queden truncados en el mero reconocimiento físico y en la incertidumbre Entonces, tal vez el sentimiento de querer sentirnos queridos, el sentimiento de dejarnos llevar por la pasión por esa persona que idolatramos o admiramos provenga de ese proceso que ha durado millones de años. Es decir, de la experiencia y de la transmisión de esta. Esto me lleva a la cuestión de por qué se han ido transmitiendo los saberes, pero creo que me desviaría del tema que quiero plasmar y que me ronda en la cabeza muchas veces.
También me pregunto por qué nos queremos a nosotros mismos, por qué nos protegemos, por qué tememos esa sensación de querer evitar lo nocivo, de premiarnos cuando hacemos algo de un modo correcto, de por qué nos damos a veces la tregua de tomarnos un respiro o de caer al placer... Me pregunto por qué sentimos.
¿ Cómo un sujeto se puede ver en un espejo y amarse a rabiar?
En fin, son cosas que ciertamente me gustaría revolver y pinchar para saber cuales son los motivos y poder resolver mis preguntas con respuestas que tengan una coherencia o una explicación biológica. Ciertamente el poder explicar los sentimientos de por qué amamos mediante una ecuación, genera una idea de lo fríos que podemos ser pero mmmmm la sensación de poder recibir una respuesta por lo menos para mi, es gratificante.
http://www.ted.com/talks/lang/es/helen_fisher_tells_us_why_we_love_cheat.html
No hay comentarios:
Publicar un comentario